De pueblo desierto
a Meca del cine en Guadalajara
Comprar un pueblo de
30.000 metros cuadrados no es fácil, pero es posible. Y, una vez hecho, sus
dueños pueden hacer con él lo que les plazca. Por eso Tobes, una aldea
abandonada del siglo XII, perteneciente al municipio de Sienes, en la
provincia de Guadalajara, será sometido a un lavado de cara para acoger
la escuela Orson the Kid y todos los
estudios cinematográficos necesarios para realizar los trabajos finales de
curso y evitar así los continuos y molestos traslados. Esta miniciudad dedicada
al cine ya ha sido bautizada como la Villa Orson,
única en Europa.
En Villa Orson, cada una de las 25 casas del pueblo recibirá el nombre de un
cineasta reconocido ya desaparecido: Buñuel, Chaplin, Kurosawa, Bergman, Ford,
Truffaut, Fellini, Hitchcock... Y está previsto que sus callejuelas se llamen
como algunas de las películas que pertenecen ya al legado histórico del
celuloide universal: Calle Mayor, Casablanca, 8 y medio... Todos los artistas
nacionales o internacionales de prestigio que intervengan en algunos de los
seminarios programados durante el curso deberán plantar un árbol. Será el
embrión del futuro Parque Orson Welles, «un lugar de absoluto reposo, apto para
la lectura y el pensamiento».
Su inauguración está prevista para dentro de dos años, siempre y cuando la
costosa restauración a la que está siendo sometido Tobes dé sus frutos. Cuando
Villa Orson esté en marcha, profesionales del cine, actores y artistas acudirán
allí a presenciar el Festival Internacional de cine Orson the Kid.
29-12-03